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"Ecos" Es un sitio de opiniones personales y recogidas en la red.



sábado, 12 de mayo de 2012

¿Qué pasa con peña nieto?


¿Qué pasa con peña nieto?
Tomado del blog indeed
Hoy en la Universidad Iberoamericana fuimos testigos de lo que realmente pasa con la democracia de nuestro país. El candidato presidencial con más “oportunidad” de ganar las elecciones el próximo primero de julio se presentó a dialogar con los alumnos.
En la carrera de comunicación desde hace unas semanas se han estado planeando protestas contra los candidatos, JVM y EPN. En este caso se planeó presentarse con pancartas y una máscara de Salinas de Gortari para mostrar la inconformidad que existe frente a este candidato presidencial. 
¿Creen que nos haga algo la IBERO? ¿Tomarán acciones contra los que protestamos? Son algunas de las preguntas que surgieron días antes del viernes. La respuesta fue sencilla, estudiamos en una universidad que apoya la libertad de expresión. 
El resultado no fue el esperado. Desde temprano los estudiantes se juntaron para acceder al auditorio donde se llevaría a cabo este supuesto diálogo. Antes de las 9 de la mañana los estudiantes se enfrentaron con una realidad diferente, acarreados en la puerta diez esperando para entrar, claramente todos con pancartas que apoyan a Peña Nieto y todos bajando de un camión de la policia. 
Estos acarreados llenaron el auditorio en cuestión de minutos dejando a un gran número de estudiantes afuera, cerrándoles el diálogo con el candidato. Como si fuera poco, un cuerpo de seguridad se encargó de checar todas las mochilas y bolsas de las personas que si lograron entrar, no dejándolos pasar con pancartas o máscaras. 
A lo que yo me pregunto, ¿dónde quedó la libertad de expresión? ¿el libre diálogo con la persona que supuestamente nos va a gobernar los próximos seis años?
¿Será que no entienden lo que pasa con los jóvenes? En las redes sociales las noticias viajan más rápido que un virus, todos nos enteramos de los que estaba pasando en la conferencia y cómo entraron los acarreados. Somos un país que se conforma de jóvenes, la mayoría no están de acuerdo con la democracia hoy en día y se busca anulación de voto. ¿Será que no entienden la importancia que tienen los jóvenes a la hora de votar? En mi opinión, a nosotros es a los que nos tienen que convencer, no sólo callarnos de aquí a julio. Si estamos inconformes lo vamos hacer notar, y espero los candidatos lo entiendan pronto. 
Pero no todo es su culpa, nosotros protestamos pero es importante que también de nuestra parte existan los diálogos. Por ir a una conferencia a gritar BU, o “Fuera Peña Nieto” no se va a llegar a ningún lado. Sería bueno abrieran una oportunidad de hacer preguntas serias, preguntas que resuelvan nuestras dudas y preocupaciones por este país. 
Por lo pronto, así se recibió al candidato en la IBERO.  (video cortesia de: @trinodj)
A los jóvenes no se los pueden ganar con despensas, ni comprando su voto a mil pesos. A nosotros nos calman con buenas propuestas y respuestas a nuestras preguntas, queremos  candidatos que dejen de pelearse y empiecen a debatir. Si no somos pendejos, lo que queremos es un cambio para nuestro país, no una cara bonita. 
¿Sirvió de algo su visita? Pues si, se evidenció todavía más como funciona la campaña de Peña Nieto, a base de acarreados y mentiras. Las propuestas siguen siendo vacías y sin real fundamento. 
Al final de cuentas, nuestra democracia seguirá siendo un show de payasos.

viernes, 11 de mayo de 2012

El defensor de Enrique Peña Nieto


Luis Hernández Navarro

E
co del debate entre candidatos presidenciales, episodio ejemplar del papel desempeñado por los intelectuales mediáticos en la actual campaña electoral, este jueves se suscitó una enconada confrontación verbal entre Héctor Aguilar Camín y Jenaro Villamil, en el programa de MVS Noticias, conducido por Carmen Aristegui.
El autor de La guerra de Galio irrumpió en la escena radiofónica, de manera abrupta y agresiva, para descalificar a quienes escriben sobre el matrimonio por conveniencia del abanderado del PRI con el Canal de las Estrellas y presentan a Enrique Peña Nieto como producto de la maquinaria televisiva.
El historiador exigió ser entrevistado en el noticiero para aclarar el origen de la información sobre el pago a Televisa, de casi 700 millones de pesos en un solo año, por gastos de publicidad en favor del ex gobernador del estado de México, publicados hace más de cinco años por el periodista de la revista Proceso.
A pesar de ello, durante su intervención Aguilar Camín no se limitó a aclarar los señalamientos que indirectamente se le hicieron. Por el contrario, asumió, indistinta y alternadamente, el papel de agraviado, defensor de Enrique Peña Nieto, periodista, abogado de Televisa, crítico del gobierno de la ciudad de México y profesor en ciencias de la comunicación. Justificó su participación en el programa Zona Abierta de Televisa, señalado en los trabajos de Jenaro Villamil como parte del convenio entre el gobernador del estado de México y la televisora. El historiador arguyó que él no fue responsable del manejó de las finanzas, porque la comercialización la realizaba otra empresa.
Pero la autodefensa del novelista duró realmente muy poco tiempo. Breves instantes después de iniciarla, abandonó su papel de víctima para atacar a Villamil, defender al ex gobernador mexiquense y a Televisa, y presentarse como el juez supremo del periodismo que dice quién es periodista y cuándo es legítimo proteger la identidad de una fuente.
Visiblemente alterado, levantando la voz y arrebatando la palabra, el autor deMorir en el Golfo quiso desacreditar a Villamil. Se refirió a la documentación ofrecida por el periodista como un papelito. Y, de paso, trató de desacreditarlo diciendo que su “credencialita de Proceso” no valía nada. Jenaro Villamil se negó a dar a conocer la fuente que le proporcionó los datos sobre los gastos de Peña Nieto en Televisa, argumentando la necesidad de proteger a los informantes cuando están en peligro. Su fuente, dijo a Aguilar Camín, está dentro de la empresa en la que trabajas, Héctor.
El periodista de Proceso publicó hace más de cinco años la información que explica cómo se construyó un plan de acción que, desde 2005 a 2011, impulsó la figura del mexiquense como un político en busca de la Presidencia de la República.
En este plan desempeñó un papel central la empresa TV Promo, Radar Servicios Especializados –brazo político y financiero de Televisa–, que se le otorgó al futuro candidato asesoría y promoción en medios de comunicación. Así, por ejemplo, Alejandro Quintero Íñiguez es, simultáneamente, miembro de la junta directiva y del comité ejecutivo de Televisa, y accionista e integrante del consejo de Grupo TV Promo.
Curiosamente, Quintero y Aguilar Camín son amigos muy cercanos, de muchos años, y socios desde la época en que crearon la empresa Quan (por los apellidos de Quintero, Aguilar y Bruno Newman).
Sospechosamente es hasta ahora, más de cinco años después de aparecida la información, que, en plena campaña electoral, justo después de que Andrés Manuel López Obrador la utiliza en el debate del pasado domingo como parte de sus argumentos contra Enrique Peña Nieto, que Aguilar Camín responde. No lo hizo antes, dijo a Aristegui, porque le parecía una sandez.
Intelectual mutante llamó el ex presidente Carlos Salinas de Gortari a Héctor Aguilar Camín. Pudo haberlo calificado, también, de manera más directa, como un profesional del acomodo.
El ex mandatario sabe de lo que habla. Durante muchos años fue su publicista de cabecera hasta que saltó al barco del zedillismo, cuando su amigo cayó en desgracia y se convirtió en un personaje incómodo. Julio Scherer documentó este viraje del escritor en La terca memoria.
Para refrescarle la memoria a su antiguo consejero, Salinas escribió en abril de 2011: “Tal vez por sus mutantes afinidades, Aguilar no recuerda ahora la reunión que tuvimos en la tarde del 21 de agosto de 1994, el día de la elección presidencial, mientras se cerraban las casillas electorales en el país, sentados en el jardín de la residencia oficial de Los Pinos (...) el intelectual me dijo que esa elección era ‘un avance sin precedente en la vida democrática de México’”.
El actual salto al ruedo de Aguilar Camín es el anuncio de una acción más decidida de los intelectuales mediáticos en la defensa de Peña Nieto en la fase final de la campaña. En la hora en la que propaganda, entretenimiento e información se mezclan para dar cuenta de lo que Jacobo Zabludovsky llama el Gran Circo Primero Julio, único circo de cuatro pistas en el mundo, las voces y plumas de los concesionarios de la radiotelevisión se aprestan, como modernos espadachines, a batirse a fondo contra aquellos que denuncian que la candidatura del mexiquense es una creación del Canal de Las Estrellas, socios, derivados y conexos de la República Mexicana.
No hay en ello novedad. La historia de este maridaje viene de atrás. Después de las elecciones federales de 2009, un número importante de analistas políticos concluyeron que el regreso del tricolor a Los Pinos en 2012, y la candidatura presidencial de Enrique Peña Nieto eran un hecho consumado.
Desde la barra analítica de Televisa, diversos comunicadores orgánicos vaticinaron la imagen de un candidato invencible y el inevitable retorno de Atlacomulcoreloaded. ¡Eso, tres años antes de la realización de los comicios!
Ahora, las cartas están sobre la mesa. La pretensión de descalificar con estridencia y patanería a los críticos de Peña Nieto, y fijar el canon periodístico, anuncia la forma en la que se pretende tratar a la prensa independiente y las voces críticas si el candidato tricolor triunfa en los comicios

lunes, 30 de enero de 2012

Declaración de la Asamblea de Movimientos Sociales, Porto Alegre (RS), Brasil


Nosotros, pueblos de todos los continentes, reunidos en la Asamblea de movimientos sociales durante el Foro Social temático Crisis capitalista, Justicia social y ambiental,  luchamos contra las causas de una crisis sistémica que se expresa en una crisis  económica, financiera,  política, alimentaria y ambiental, colocando en riesgo la propia sobrevivencia de la humanidad. La descolonización de los pueblos oprimidos y el enfrentamiento al imperialismo es el principal desafío de los movimientos sociales de todo el mundo. 
         En este espacio nos reunimos desde nuestra diversidad, para construir juntos agendas y acciones comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación y explotación. Por eso, reafirmamos nuestros ejes comunes de lucha, adoptados en nuestra Asamblea en Dakar, en 2011.
·                     Lucha contra las transnacionales 
·                     Lucha por la justicia climática y por la soberanía alimentaria 
·                     Lucha por la eliminación de la violencia a la mujer 
·                     Lucha por la paz, contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios.
        Los pueblos de todo el mundo sufren hoy los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la cual sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales y gobiernos a su servicio) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista. Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que privatizan bienes, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo y explotan recursos naturales. Estas políticas afectan con intensidad a los países más ricos del Norte, aumentan las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales.
          La lógica excluyente de este modelo sirve solamente para enriquecer a una pequeña élite, tanto en los países del Norte como en los del Sur, en detrimento de la gran mayoría de la población. La defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, la justicia económica, ambiental y de género, son la llave para el enfrentamiento y la superación de la crisis, fortaleciendo el protagonismo de un Estado libre de las corporaciones y al servicio de los pueblos. 
         El calentamiento global es el resultado del sistema capitalista de producción distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras, los gobiernos y organismos internacionales a su servicio, no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Ahora intentan imponernos la “economía verde” como solución para la crisis ambiental y alimentaria, lo que además de agravar el problema, resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida. Rechazamos todas las falsas soluciones para esas crisis, como los agro-combustibles transgénicos, la geo-ingeniería y los mercados de carbono, que son nuevos disfraces del sistema.
La realización de Río+20, en el mes de junio en Río de Janeiro, pasados 20 años de la Eco ’92, refuerza la centralidad de la lucha por justicia ambiental en oposición al modelo de desarrollo capitalista. El intento de “enverdecimiento” del capitalismo, acompañado por la imposición de nuevos instrumentos de la “economía verde”, es una alerta para que los movimientos sociales reforcemos la resistencia y asumamos el protagonismo en la construcción de verdaderas alternativas a la crisis.
         Denunciamos la violencia contra la mujer ejercida regularmente como herramienta de control de sus vidas y sus cuerpos. Además,  el aumento de la explotación de su trabajo para atenuar los impactos de la crisis y mantener el margen de ganancia constante de las empresas. Luchamos contra el tráfico de mujeres y de niños, las relaciones forzadas y el prejuicio racial. Defendemos la diversidad sexual, el derecho a la autodeterminación de género y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.
         Las potencias imperialistas utilizan bases militares extranjeras para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en varios países. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos, que muchas veces justifica las ocupaciones militares. Nos manifestamos contra la permanente violación de los derechos humanos y democráticos en Honduras, especialmente en el Bajo Aguán, el asesinato de sindicalistas y luchadores sociales en Colombia y el criminal bloqueo a Cuba que completa 50 años. Luchamos por la liberación de los 5 cubanos presos ilegalmente en los Estados Unidos, la ocupación ilegal de las Islas Malvinas por Inglaterra, las torturas y las ocupaciones militares promovidas por los Estados Unidos y la OTAN en Libia y Afganistán. Denunciamos el proceso de neo-colonización y militarización que vive el continente africano y la presencia de la Africom. Nuestra lucha es también por la eliminación de todas las armas nucleares y contra la OTAN. 
Expresamos nuestra solidaridad con las luchas de los pueblos del mundo contra la lógica depredadora y neocolonial de las industrias extractivas y mineras transnacionales, en particularcon la lucha del pueblo de Famatina en Argentina, y denunciamos la criminalización de los movimientos sociales.
El capitalismo destruyó la vida de las personas. Por eso, cada día nacen múltiples luchas por justicia social para eliminar los efectos dejados por el colonialismo y para que todos y todas tengamos una calidad de vida digna. Cada una de estas luchas implica una batalla de ideas que hace imprescindible acciones por la democratización de los medios de comunicación, controlados hoy por grandes conglomerados, y contra el control privado de la propiedad intelectual. Al mismo tiempo exige el desarrollo de una comunicación independiente que acompañe estratégicamente nuestros procesos.
Comprometidos con nuestras luchas históricas, defendemos el trabajo decente y la reforma agraria como único camino para impulsar la economía familiar, campesina e indígena, y un paso central para alcanzar la soberanía alimentaria y la justicia ambiental. Reafirmamos nuestro compromiso con la lucha por la reforma urbana como instrumento fundamental en la construcción de ciudades justas y con espacios participativos y democráticos. Defendemos la construcción de otra integración, fundamentada en la lógica de la solidaridad, y el fortalecimiento de procesos como la UNASUR y la ALBA.
La lucha por el fortalecimiento de la educación, ciencia y tecnologías públicas al servicio de los pueblos, así como la defensa de los saberes tradicionales, se vuelven urgentes una vez que persiste su mercantilización y privatización. Manifestamos nuestra solidaridad y apoyo a los estudiantes chilenos, colombianos portorriqueños y de todo el mundo, que continúan en marcha en la defensa de estos bienes comunes. 
Afirmamos que los pueblos no deben continuar pagando por esta crisis y que no hay salida dentro del sistema capitalista!
Se encuentran en la agenda grandes desafíos que exigen que articulemos nuestras luchas y que movilicemos masivamente.
Inspirados en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora de movimientos como la Primavera Árabe, Ocuppy Wall Street, los indignados y la lucha de los estudiantes chilenos, la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a las fuerzas y actores populares de todos los países a desarrollar acciones de movilización coordinadas a nivel mundial. Debemos contribuir a la emancipación y auto-determinación de nuestros pueblos, reforzando la lucha contra el capitalismo. 
Convocamos a todas y todos a fortalecer el Encuentro internacional de derechos humanos en Solidaridad con Honduras y a construir el Foro social Palestina Libre, reforzando el Movimiento global de boicot, desinversiones y sanciones contra el Estado de Israel y su política de apartheid contra el pueblo palestino. 
Tomemos las calles a partir del día 5 de junio en una gran jornada de movilización global contra el capitalismo. Convocamos a impulsar la Cumbre de los Pueblos por justicia social y ambiental, contra la mercantilización de la vida y en defensa de los bienes comunes, frente a la Rio+20.  
Si el presente es de lucha el futuro es nuestro!

Porto Alegre, 28 de enero de 2012
Asamblea de los Movimientos Sociales
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Tomado de Las Vainas Son Verdes

domingo, 15 de enero de 2012

El Martin Luther King que Usted no ve en TV


El Martin Luther King que Usted no ve en TV
http://www.fair.org/index.php?page=2269

Los medios de comunicación Beat (01/04/95)

 Por Jeff Cohen y Salomón Norman

       Se ha convertido en un ritual de TV: Cada año a mediados de enero, en la época del nacimiento de Martin Luther King, tenemos noticias de la red superficial sobre "el asesinado líder de derechos civiles".
       Lo notable de esta revisión anual de la vida de King es que desde hace varios años - los últimos años - son totalmente ausente, como si se tiraran por un agujero de la memoria.
       Lo que los televidentes ven es un circuito cerrado de imágenes de archivo familiar: la batalla de King contra la segregación en Birmingham (1963), recitando su sueño de armonía racial en la manifestación en Washington (1963), marchando por los derechos de voto en Selma, Alabama (1965), y por último, que yacía muerto en el balcón del motel en Memphis (1968).
        Un televidente alerta puede notar que la cronología da saltos desde 1965 a 1968. Sin embargo, King no tomó un año sabático al final de su vida. De hecho, él estaba hablando y organizando con la misma diligencia que nunca.
         Casi todos los discursos fueron filmados o grabados. Pero no son mostrados en la televisión hoy en día.
         ¿Por qué?
        Es porque los medios de noticias nacionales nunca han llegado a un acuerdo con lo que Martin Luther King Jr. representaba durante sus últimos años.
        En la década de 1960, cuando King centró su desafío a la discriminación racial legalizada en el sur, los medios de comunicación más importante eran sus aliados. Cadena de televisión y publicaciones nacionales gráfica muestra a los perros policía y los látigos y bastones eléctricos utilizados en contra de los negros del sur que buscaban el derecho a votar o a comer en un comedor público.
        Pero después de la aprobación de leyes de derechos civiles en 1964 y 1965, King comenzó a desafiar las prioridades fundamentales de la nación. Sostuvo que las leyes de derechos civiles estaban vacías, sin "derechos humanos" - incluidos los derechos económicos. Para las personas demasiado pobres como para comer en un restaurante o comprar una casa decente, dijo King, las leyes contra la discriminación son hueca.
      Teniendo en cuenta que la mayoría de los estadounidenses por debajo de la línea de pobreza eran de raza blanca, King desarrolló una perspectiva de clase. Él criticó la brecha de ingresos entre ricos y pobres, y pidió "cambios radicales en la estructura de nuestra sociedad" para redistribuir la riqueza y el poder.
       "La verdadera compasión", declaró King "es más que arrojar una moneda a un mendigo, se trata de ver que un edificio que produce mendigos necesita una reestructuración".
        En 1967, King también se había convertido en el rival más prominente del país contra la guerra de Vietnam, y un acérrimo crítico de la política exterior de EE.UU. en general, que él consideraba militarista. En su obra "Más allá de Vietnam", discurso pronunciado en la iglesia Riverside de Nueva York el 4 de abril de 1967 - un año antes de ser asesinado - King llamó a Estados Unidos "el mayor proveedor de violencia en el mundo de hoy."
        De Vietnam a Sudáfrica o América Latina, dijo King, los EE.UU. estuvieron "en el lado equivocado de una revolución mundial". King cuestionó "la alianza con los terratenientes de América Latina", y preguntó por qué EE.UU. fue la supresión de las revoluciones "de la gente sin camisa y descalzos" en el Tercer Mundo, en lugar de apoyarlos.
        En política exterior, King también ofrece una crítica económica, quejándose de "los capitalistas de Occidente que invertir grandes sumas de dinero en Asia, África y América del Sur, sólo para tomar los beneficios con cargo sin ninguna preocupación por el mejoramiento social de los países."
        Usted no ha oído hablar del discurso "Más allá de Vietnam" en los noticieros de red, pero los medios nacionales escucharon y difundieron de nuevo alto y claro en 1967 - y en voz alta lo denunciaron. La revista Life calificó de "calumnia demagógica que sonaba como un guión para Radio Hanoi". El Washington Post patrocino que " King había disminuido la utilidad a su causa, su país, su gente".
        En sus últimos meses, King estaba organizando el proyecto más militante de su vida: La Campaña de los Pobres. Él recorrió todo el país para montar "un ejército multirracial de los pobres", que culminara en Washington – con acciones de desobediencia civil no violenta en el Capitolio, de ser necesario - hasta que el Congreso aprobara un proyecto de ley de los derechos de las personas pobres. El Reader 's Digest advirtió de una "insurrección".
       Proyecto de ley de los derechos económicos de King, clamaba por programas de gobierno por puestos de trabajo masivos para reconstruir las ciudades de Estados Unidos. Él vio la necesidad imperiosa de hacer frente a un Congreso que había demostrado su "hostilidad a los pobres" - apropiándose de los "fondos militares con presteza y generosidad", pero proveyendo "los fondos de la pobreza con tacañería".

        ¿Qué tan familiar suena hoy en día, más de un cuarto de siglo después de que los esfuerzos de King en favor de la movilización de los pobres se vieron truncados por una bala asesina.
       Desde 1995 en que se puso en marcha, en este país de inmensa riqueza, tanto la Casa Blanca como el Congreso siguen propiciando la perpetuación de la pobreza. Y también lo hacen los medios de comunicación masivos. Tal vez no es ninguna sorpresa que nos digan poco acerca de los últimos años de la vida de Martin Luther King.
       Jeff Cohen y Salomón Norman son columnistas y escritores de aventuras en Medialand: Detrás de las noticias, más allá de los expertos (Common Courage Press).
         Corrección de errores: Una versión anterior de esta columna erróneamente atribuido una cita de Life a la revista Time.    

Traducción by Google.  

sábado, 22 de octubre de 2011

El cuento de la Economía Verde


Tomado del Blog las Vainas Son Verdes.
A propósito de la Cumbre a celebrarse el venidero 2012, en la que se conmemorarán los 20 años que han pasado luego de la Cumbre de Río, y del esfuerzo que las fuerzas hegemónicas han emprendido por posicionar en los medios su "economía verde", en Las Vainas son Verdes queremos contribuir a desmitificar esa nueva forma de seguir usufructuando la naturaleza y convertirla en mercancía para el sistema económico que controla el mundo y que es justamente el responsable de la crisis en que se encuentra nuestra relación con el planeta. 

Las Vainas Son Verdes se hace eco del magistral artículo de Edgardo Lander y recomienda su lectura, cuya fuente original se encuentra en http://alainet.org/publica/468-9.phtml, pero que también pueden leer aqui abajo:


El lobo se viste con piel de cordero
Edgardo Lander
I. La Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro 1992: el desarrollo sostenible
En el año 1983, cuando la crisis ecológica del planeta Tierra se hacía cada vez más evidente, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió la creación de una comisión internacional (Comisión Mundial para el Desarrollo del Ambiente) con el fin de realizar un diagnóstico global de la situación ambiental del planeta y sus relaciones con los objetivos del desarrollo. A partir de esto, debía presentar un conjunto de recomendaciones de acción. Dicho informe,  Nuestro Futuro Común(1), fue entregado en el año 1987 y ha sido conocido como el Informe Brundtland, el nombre de su coordinadora general. Este informe fue la plataforma básica que acotó las negociaciones de la Cumbre de la Tierra realizada en Río de Janeiro en el año 1992. Se trata de un documento atravesado por severas contradicciones. Por un lado, este informe documentó muy ampliamente los severos problemas ambientales que confrontaba el planeta. Fue, sin embargo, incapaz de abordar las causas fundamentales de éstos. No se planteó la exploración de opciones fuera del marco dominante de la lógica capitalista del crecimiento económico sin fin. El informe sostiene que la mejor forma de responder a los retos planteados por la destrucción ambiental y la pobreza, ampliamente diagnosticados, es mediante más crecimiento. Proponen la necesidad de “revivir el crecimiento” con tasas anuales de entre 5 y 6% para el conjunto de los países del Sur.
Ante cuestionamientos cada vez más amplios a la idea de que es posible un crecimiento sin   fin en un planeta limitado, el Informe Brundtland realiza un extraordinario malabarismo conceptual orientado a darle nueva vida a la noción de desarrollo, bajo la nueva denominación de desarrollo sostenible. Esta nueva categoría permitiría, según el informe, relanzar el crecimiento en todo el planeta, eliminar la pobreza, y hacer todo esto en un modo sostenible en la medida en que las transformaciones tecnológicas permitirían producir cada vez más con me-nos insumos materiales y energéticos.El concepto de desarrollo sostenible tuvo una extraordinaria eficacia política e ideológica. Respondió en términos que parecían tomaren cuenta los cuestionamientos al desarrollo, mientras que en realidad lo que hacía era reforzarlo. Operó como un dispositivo tranquilizador en la medida en que logró crear la ilusión de que se estaban tomando medidas efectivas en respuesta a la crisis diagnosticada. Al no cuestionar la lógica de la acumulación capitalista y el modelo de la sociedad industrial como causas fundamentales de la destrucción de las condiciones que hacen posible la vida, operó como mecanismo legitimador de la globalización neoliberal, que de ese modo pasó a presentarse como sostenible, a pesar de su avasallante dinámica devastadora. Dado que éste fue el marco de referencia a partir del cual se abordó la crisis ambiental, no es de extrañar que 20 años después, cada uno de los problemas caracterizados en este informe sea mucho más severo, y que la vida en el planeta se encuentre cada vez más amenazada. Hoy, ante la evidencia de los límites del planeta y la crisis terminal de este patrón civilizatorio de crecimiento sin fin y de guerra permanente en contra de las condiciones que hacen posible la vida, es cada vez más urgente detener la maquinaria de destrucción sistemática del capitalismo, de la sociedad industrial y del imaginario del desarrollo.
Luchas populares en todo el mundo resisten a la ampliación de las fronteras de la acumulación por desposesión,  la minería a cielo abierto, la extracción de petróleo, las grandes represas, el monocultivo transgénico, vistas como amenazas tanto a sus propios territorios como a la vida en el planeta Tierra. Ante el pleno control que ejercen los gobiernos del Norte industrial y las corporaciones transnacionales sobre las negociaciones de las Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático,cada una de estas conferencias se ha convertido en una oportunidad para el encuentro, la movilización, la articulación y la denuncia de una muy amplia convergencia de movimientos de todo el mundo. Exigiendo simultáneamente medidas radicales destinadas a detener las dinámicas destructivas dominantes y exigiendo el pago de la deuda ecológica, equidad y justicia, rechazan res-puestas como las de los mercados de carbono que -como la experiencia ha demostrado- lejos de reducir las emanaciones de gases de efecto invernadero, lo que han hecho es avanzar en la mercantilización de la atmósfera y la creación de nuevas fuentes de acumulación/especulación para el capital financiero.
II. Río+20: la economía verde
Al cumplirse dos décadas de la cumbre anterior, en junio del año 2012 se celebrará en Río de Janeiro la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, Río+20. En preparación para esa conferencia se han puesto nuevamente en marcha todos los dispositivos científicos y de producción de conocimiento e imaginarios con los que cuentan los gobiernos, los organismos multilaterales y las instituciones científicas y académicas cómplices. Se trata de una nueva y sofisticada ofensiva destinada a acotar los problemas de la crisis terminal de este patrón civilizatorio hegemónico en términos tales que no ponga en cuestión la operación global de las relaciones políticas y económicas hoy dominantes en el planeta. Más allá de las muy buenas intenciones que puedan tener muchos de sus contribuyentes, es ésto lo que está en juego. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con la contribución de expertos de todo el mundo, ha producido un documento de más de 600 páginas en el cual se exploran con gran detalle los problemas ambientales (2), así como una síntesis para “los encargados de la formulación de políticas”(3).
Estos documentos y el concepto mismo de economía verde definen el nuevo marco conceptual dentro del cual se dan en la actualidad los debates, negociaciones y procesos de formulación de políticas de prácticamente todos los organismos multilaterales.¿Se trata de la disposición efectiva de producir las profundas transformaciones requeridas para salvar la vida en el planeta? ¿O es, por el contrario, la economía verde un nuevo dispositivo de los poderes globales, como lo fue el desarrollo sostenible, que opera mediante la incorporación (aparente) de las críticas que se formulan al modelo civilizatorio destructor, pero con la condición de que los supuestos y lógicas fundamentales de ese modelo no se han cuestionados, especialmente la confianza en el crecimiento económico, la fe ciega en el progreso, la ciencia y la tecnología, el technological fix y la magia de los mercados? ¿Busca este informe ser un llamado a la acción urgente requerida para frenar las dinámicas devastadoras dominantes o, por el contrario, tiene por objetivo tranquilizarnos, intentando convencernos no sólo de que contamos con soluciones que harán posible la transición hacia una economía verde, sino que, de hecho, esa transición ya ha comenzado?
Una lectura detallada de los textos nos permite responder, sin lugar a dudas, que no estamos ante la presencia de los diagnósticos y las respuestas urgentemente requeridas, sino ante un sofisticado esfuerzo por demostrar que es posible resolver los problemas de la crisis ambiental del planeta sin alterar la estructura global del poder en el sistema mundo, ni las relaciones de dominación y explotación existentes en éste. Se argumenta a lo largo del informe que con los mismos mecanismos de mercado y patrones científicos y tecnológicos, con la misma lógica del crecimiento sostenido, será posible salvar la vida en el planeta. De acuerdo al PNUMA, mediante la transición hacia la economía verde se podrá relanzar la economía global con tasas de crecimiento muy superiores a las que serían posibles con el modelo actual. Se lograría generar más y mejores empleos, se reduciría la pobreza, se alcanzarían mayores niveles de equidad y las metas del milenio, todo ello de un modo sostenible,esto es, reconociendo el valor de la naturaleza,reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero, y la presión sobre el entorno natural, permitiendo así su recuperación.(4)
Todo esto, por supuesto, creando nuevas y rentables áreas de inversión que harían posible al capital global salir de su crisis actual y aumentar sus tasas de ganancia.
III. ¿Cómo sería la transición hacia una economía verde?
Para el PNUMA uno de los sustentos fundamentales de la propuesta de la economía verde está en el rechazo a lo que denominan el mito de que exista una disyuntiva entre progreso económico y sostenibilidad ambiental.(5)  De acuerdo a esto, no se trata de cuestionarla posibilidad de un crecimiento económico sostenido, ni la noción del progreso, sino de reorientar las inversiones y la innovación tecnológica en dirección de la economía verde.
Después de afirmar que durante la última dé-cada se han acelerado “crisis concurrentes de diversa índole” (la crisis del clima, de la diversidad biológica, del combustible, alimentaria,del agua y, finalmente, del sistema financiero y del conjunto de la economía), afirman que la causa fundamental de todo esto ha sido el resultado de “la asignación evidentemente incorrecta del capital”: Si bien las causas de estas crisis son di-versas, básicamente todas comparten un mismo elemento: la asignación evidentemente incorrecta del capital. Durante las dos últimas décadas, una gran cantidad de capital se destinó a propiedades, combustibles fósiles y activos financieros estructurados con los instrumentos consecuentes; comparativamente, se invirtió muy poco en energías renovables, eficiencia energética, transporte público, agricultura sostenible, protección de los ecosistemas y de la diversidad biológica, y conservación del suelo y el agua. La mayoría de las estrategias de desarrollo y crecimiento económico promueven una rápida acumulación de capital físico, financiero y humano, a costa de un agotamiento y una degradación excesivos del capital natural, del cual forman parte nuestros recursos naturales y ecosistemas. Al agotarse las reservas mundiales de riqueza natural, a menudo de forma irreversible, este patrón de desarrollo y crecimiento ha afectado negativamente al bienestar de las generaciones actuales, planteando enormes riesgos y desafíos a las generaciones futuras. Las recientes crisis múltiples son sintomáticas de este modelo. (PNUMA, pp. 1-2)
Se trata, para el PNUMA, de lo que denomina“fallas del mercado”. Pero la constatación de estas severas “fallas del mercado” y sus extraordinariamente peligrosas consecuencias para la vida en el planeta no lleva siquiera a pensar en la posibilidad de que ésta sea consecuencia del creciente poder de los mercados financieros, del creciente sometimiento de toda otra lógica social, sea la democracia, la equidad, la solidaridad, o incluso la preservación de la vida, a un criterio único: la maximización de la ganancia a corto plazo para el capital. De acuerdo al informe en cuestión, el problema es mucho más acotado, problema que puede ser resuelto sin necesidad de transformaciones estructurales en la operación del sistema. Se trata sólo que de que “los mercados” han estado operando sobre la base de “fallas de información”, la no-incorporación del costo de “las externalidades”, y sobre la base de políticas públicas inadecuadas como los “subsidios perversos o perjudiciales para el medio ambiente”. Por ello, las soluciones que propone el informe son un conjunto de “directrices relacionadas con las políticas necesarias” para lograr que el contexto regulatorio, los incentivos y las condiciones de acceso a la información en las cuales operan los mercados cambien. De esta manera, mediante “incentivos basados en el mercado” se lograría reorientar las inversiones de capital en dirección de inversiones ver-des e innovaciones verdes. Sobre la base de sus modelos económicos, llegan a la conclusión de que la transición hacia la economía verde sería posible mediante un incremento de inversiones “verdes” del orden de 2% del PIB del planeta. Esto “corresponde a menos de la décima parte de la inversión mundial anual”, lo que implica reasignaciones de inversiones por un monto de 1.3 billones de dólares anuales (PNUMA, p. 5). De acuerdo al informe: El sector de la inversión y los servicios financieros controlan billones de dólares, estando por lo tanto en condición de proporcionar la mayor parte de la financiación necesaria para la transición a una economía verde. (Op cit., p.35)
De acuerdo a este análisis, el futuro del planeta dependerá de que los Estados, mediante políticas impositivas, regulaciones, incentivos e inversiones, logren reorientar este monto de inversiones privadas de la “economía marrón”a la “economía verde”. Operando al interior de los dogmas del libre mercado, que la era de la globalización neoliberal han consolidado como único imaginario posible en los organismos multilaterales y en los “encargados de formulación de políticas”, el PNUMA advierte que para que estos instrumentos de políticas públicas logren los objetivos propuestos, es necesario que los inversionistas perciban que estas inversiones verdes aumentarán su competitividad. (UNEP, p. 249) Esa parece ser la razón por la cual, a todo lo largo del texto, se insiste una y otra vez, en que las tasas decrecimiento y las ganancias pueden ser mayores con una economía verde. Así, por ejemplo, con relación a la necesidad de acelerar el desarrollo de energías renovables, uno de los temas centrales del informe, afirman:
El sector financiero trata las inversiones en energía renovable como cualquier otra. Si de un proyecto o de una compañía espera una tasa de rendimiento que, ajustada de acuerdo al riego, sea suficientemente elevada, es considerada como una inversión interesante. (UNEP, p. 226)
En vista de este reconocimiento del capital como completamente amoral (le da lo mismo invertir en tecnologías verdes o en tecnologías destructoras en función de la tasa de ganancia esperada), la conclusión a la cual parecería llegar el PNUMA es que el futuro del planeta depende de que sea posible la formulación de políticas públicas capaces de sobornar a los inversionistas, garantizándoles tasas de ganancia suficientemente elevadas como para que se comporten como buenos ciudadanos planetarios. Todo esto tiene que hacerse, por supuesto, al interior de las reglas del libre comercio que ha impuesto el neoliberalismo a escala global. De acuerdo al informe, no sería aceptable, por ejemplo, el estímulo a desarrollos de inversiones e innovaciones en tecnologías y productos verdes si éstos generan alguna ven-taja para productores nacionales que pueda ser interpretada como de carácter proteccionista. Por lo tanto, es esencial que los países combinen y equilibren la protección del medio ambiente con la garantía del acceso a los mercados. (PNUD, p. 34)
Las políticas destinadas a la defensa del planeta tendrían cómo límite la necesidad de respetar los sagrados derechos del libre mercado.
IV. Sobre el reduccionismo de la economía
El informe reconoce que el modelo económico actual es inadecuado en la medida en que no incorpora en su cálculo de costos las externalidades, y con ello, el impacto ambiental de los procesos productivos6. Sin embargo, incapaces de mirar un poco mas allá del fundamentalismo neoliberal, no pueden siquiera plantearse la posibilidad de que puedan existir otras formas de relación de los seres humanos con su entorno, y explorar el significado de otras cosmovisiones y/o patrones culturales como los basadas en el reconocimiento de los derechos de la naturaleza o de la Madre Tierra. Por el contrario, radicalizando el antropocentrismo instrumental que recorre todo el informe, buscan que los mercados incorporen todos estos otros “factores” en su cálculo económico. No se trata por lo tanto de cuestionar el que las decisiones fundamentales de la sociedad sean tomadas por “el mercado”, sino de ampliar el ámbito de información y acción del mercado para que éste incorpore a la naturaleza expresamente en su lógica devalorización. Esto exige la superación de todo los obstáculos y resistencias a la plena mercantilización de la naturaleza. Para el buen funcionamiento de los mercados todo tiene que tener un precio. Con esto se abren nuevos ámbitos de especulación y valorización del capital. Desde estos supuestos, no debe llamarnos la atención que defiendan el papel fundamental que deberían desempeñar los mercados de carbono y REDD+, con relación a los cuales ni siquiera se reconoce la existencia de polémicas, desacuerdos y resistencias.
V. Las múltiples ausencias
A lo largo de sus centenares de páginas, el informe del PNUMA presenta muchas reflexiones valiosas sobre posibilidades de alteraciones en los patrones productivos, en la industria, en la agricultura, en la organización de las ciudades,en los sistemas constructivos, en el transporte. Recoge igualmente una amplia gama de ricas experiencias de tecnologías alternativas, del uso de energías renovables, y de novedosos regímenes regulatorios que existen en diferentes partes del mundo. Esto permite reconocer que hay hoy en todo el planeta procesos de búsqueda de alternativas a la lógica destructora de los modelos productivos y de consumo hoy hegemónicos. Esto debe ser reconocido como una importante contribución del informe a los debates sobre las alternativas. Sin embargo,son mucho más notorias las ausencias. Correspondiendo a la lógica “light” que caracteriza a la mayor parte de los documentos de este tipo, en este informe se obvian por completo todos los asuntos más polémicos creando así una ficción de un mundo que no opera en base a intereses, sino sobre la posibilidad de construcción de consensos que beneficien a todos. Un ejemplo de los temas ausentes es el caso de la guerra y de la industria bélica, una de las dinámicas más humana y ambientalmente devastadoras existentes en el mundo actual. Tanto en términos de los masivos insumos materiales y energéticos utilizados para la fabricación y transporte de los equipos militares,como de los impactos, con consecuencias alargo plazo, de su utilización en los conflictos bélicos, se trata de una dimensión central de la lógica destructiva hoy imperante. Aparentemente se trata de un tema tabú que no pueden abordar los organismos internacionales sin ofender a los Estados Unidos.(6)
Pero aún más esencial es la ausencia absoluta de toda consideración del significado de las extraordinariamente desiguales relaciones de poder existentes en el mundo contemporáneo, y los intereses que están en juego en la operación de este sistema mundo. Habla el informe reiteradamente de políticas, pero nunca de política, nunca del poder. Con relación a la política, los autores se declaran neutrales, afirman que la “economía verde no favorece a una u otra corriente política, ya que es pertinente para todas las economías, tanto las controladas por el Estado como las de mercado” (PNUD, p.5). Los redactores de este informe parecen vivir en un mundo de fantasía en que los gobiernos son democráticos y toman sus decisiones sobre la base de la voluntad de las mayorías y de las necesidades del bienestar de las presentes y futuras generaciones. Parecen creer que los regímenes políticos contemporáneos y los “formuladores de políticas”, cuentan con la capacidad para imponer normas de comportamiento a las corporaciones y a los mercados financieros. Parecen suponer que el capital financiero y las empresas transnacionales que están operando como agentes activos de la acelerada devastación del planeta, no lo hacen porque esto corresponda a las formas en que buscan maximizar sus tasas de ganancia a corto plazo, sino porque no cuentan con suficiente información, o porque no reciben señales suficientemente claras por parte de los marcos regulatorios dentro de los cuales operan. Estos redactores optan por ignorar que la capacidad de los sistemas políticos contemporáneos para establecer regulaciones y restricciones ala libre operación de los mercados -aunque estás sean exigidas por una muy amplia mayoría de la población- está severamente limitada por el poder político y financiero de las corporaciones. Esto es particularmente evidente en los Estados Unidos.
Ninguna política de regulación ambiental, y ningún compromiso internacional, puede ser asumido por el gobierno de dicho país si no cuenta previamente con el visto bueno de las grandes corporaciones potencialmente afectadas. Estas, que, de hecho, tienen capacidad de vetar las políticas con las cuales no están de acuerdo. Esto lo han demostrado en forma contundente en el freno a todo compro-miso de los Estados Unidos a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en las negociaciones de cambio climático de las Naciones Unidas, y la forma como han impedido la aprobación hasta de las normas ambientales más tímidas que se han propuesto en estos últimos años. Para los gobernantes, el costo político de afectar los intereses corporativos es,simplemente, demasiado elevado. En estas condiciones, el listado de recomendaciones, el conjunto de propuestas de políticas que el PNUMA pide a los gobiernos del mundo que negocien e implementen, no pasa de ser la expresión ingenua de muy buenos deseos, sin posibilidad alguna de alterar el rumbo actual del planeta. Ninguna propuesta que parta de ignorar por completo las realidades de la geopolítica contemporánea tiene posibilidad alguna de realizar aportes significativos a los retos globales que hoy enfrentamos. Esto lo tienen claro los movimientos de resistencia que luchan hoy en todo el mundo. Por ello es poco probable que se dejen entrampar con las falsas promesas de la economía verde.
*  Edgardo Lander  es sociólogo, profesor de laUniversidad Central de Venezuela.
Notas:
1. Report of the World Commission on Environment and Development: Our Common Future, [http://upload.wikimedia.org/wikisource/en/d/d7/Our-common-future.pdf]
2. United Nations Environmental Programme (UNEP), 2011, Towards a Green Economy: Pathways to Sustainable Development and Poverty Eradication, [www.unep.org/greeneconomy]
3. Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), 2011. Hacia una economía verde: Guía para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza – Síntesis para los encargados de la formulación de políticas. [www.unep.org/greeneconomy]
4. “El PNUMA considera que una economía verde debe mejorar el bienestar del ser humano y la equidad social, a la vez que reduce significativamente los riesgos ambientales y las escaseces ecológicas. En su forma más básica, una economía verde sería aquella que tiene bajas emisiones de carbono, utiliza los recursos de forma eficiente y es socialmente incluyente.” (PNUMA, p. 1)
5. “Quizás el mito más extendido es el que afirma que la sostenibilidad ambiental sólo puede ser obtenida a costa del progreso económico. Hoy en día existen pruebas sustanciales de que el enverdecimiento de las economías no obstaculiza la creación de riqueza ni de oportunidades laborales, y son muchos los sectores verdes que ofrecen oportunidades notables de inversión y de crecimiento en términos de riqueza y puestos de trabajo. Hay que subrayar, no obstante, que se deben crear nuevas condiciones favorables para promover la transición a la economía verde, y en este sentido los formuladores de políticas en todo el mundo han de poner manos a la obra de inmediato.” (Op. cit., pp. 2-3)
6. “Los indicadores económicos convencionales, tales como el PIB, ofrecen una imagen distorsionada del rendimiento económico, pues no reflejan el agotamiento del capital natural ocasionado por la producción y el consumo. La actividad económica se basa a menudo en la depreciación del capital natural, ocasionada por el agotamiento de los recursos naturales o la degradación de la capacidad de los ecosistemas para aportar beneficios económicos, en términos de servicios de aprovisionamiento, regulación o culturales.” (PNUMA, p. 5)

sábado, 10 de septiembre de 2011

Gran Riqueza de Agua en Libia: Factor de Ambiciones

Eric Pantoja

        Bajo Libia hay más de 35 mil kilómetros cúbicos de agua dulce, en las cuencas de Kufra, situada en el sureste cerca de la frontera con Egipto, con una capacidad estimada de 20.000 km³; de Sirte (10.000 km³); de Murzuk, al sur de Jabal Fezzan (4.800 km³) y las cuencas Hamadah y Jufrah, que se extienden desde el Arco Qargaf y Jabal Sawda a la costa. Pero, la mayor acumulación del norte africano es el acuífero de Piedra Arenisca, en la región de Nubia, en la parte oriental del desierto del Sahara, entre Libia, Egipto, Chad y Sudán, que contiene 75.000 kilómetros cúbicos de agua dulce. Por lo tanto, el agua y no el petróleo parece ser el móvil real de la actual guerra de intervención de la OTAN en  Libia que,  produce menos del dos por ciento del consumo mundial de petróleo. Es decir, sería así la primera guerra del agua, pero tampoco es independiente del interés petrolero.
Esto lo dice: BY ADMIN – 26 JULIO 2011POSTED IN: ANIMACIÓNINTERNACIONALREPORTAJES
      
       Otras teorías son también validas desde la perspectiva de que Libia y su independencia del  mundo globalizado impuesto por el capitalismo salvaje, eran la principal amenaza para las hegemonías de la geopolítica actual.
        Sin embargo para ver la magnitud de estas cifras y entender mejor esta teoría. Hago un comparativo de la cantidad de agua subterránea que existen en Libia, y el agua que existe en México:

Libia_ agua subterránea-  35,000 kmᶾ ….. México: 458ᶾ km de agua en promedio al año. (Conagua)
                                                              México: 150 kmᶾ  almacenados en  400 presas
                                                              México  usan: 78.9 kmᶾ  al año

        Estas reservas de Libia equivalen a 76 veces el agua disponible promedio al año de México. Equivale a más de 200 veces el agua que se almacena en las 400 presas de México  y  con las reservas  subterráneas de Libia,   México tendría  agua  para usar  por más de 400 años.
        Viéndolo desde  esta perspectiva,  esta riqueza hace buen negocio  cualquier invasión  a  cualquier país.