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miércoles, 9 de febrero de 2011

Posicionamiento de Carmen Aristegui respecto a su salida de MVS



-Sobre este ambiente de presión del gobierno hacia algunas empresas de comunicación actúa un fenómeno aún más grave que el antiguo control estatal sobre los medios. Se trata del debilitamiento del Estado y de sus instituciones por virtud de una supeditación política

Como nunca en la historia del Estado mexicano se han dejado crecer a estos poderes en México que han llegado al punto. A la osadía diría yo de querer también apropiarse de la propia presidencia de la República. De otra manera no se explicaría la multimillonaria inversión que han hecho de construirle una candidatura presidencial al gobernador mexiquense.-Carmen Aristegui



Versión estenográfica del posicionamiento de Carmen Aristegui respecto a su salida de MVS por presiones de Felipe Calderón luego de haber preguntado si Calderón tenía o no un problema de alcoholismo.
Posicionamiento de Carmen Aristegui por salida de MVS. Foto: Rodolfo Ángulo/Cuartoscuro
Posicionamiento de Carmen Aristegui por salida de MVS. Foto: Rodolfo Ángulo/Cuartoscuro
Muy bueno días amigos ciudadanos, colegas y periodistas...

Me permitiré dar lectura a un texto que he escrito para asumir una postura pública sobre mi despedida del noticiero matutino de Noticias MVS ocurrida este fin de semana, asunto que ha generado múltiples muestras de solidaridad que desde aquí agradezco. Este es un suceso que, si bien afecta la vida profesional y laboral de un grupo de personas, entre las que me incluyo, tiene una trascendencia mayor a ese mero alcance limitado.

Sobre lo que quiero pronunciarme es sobre el alcance mayor de este evento que impacta de maneras diversas a la sociedad mexicana. Una sociedad que en estos días y horas ha dado muestras de determinación y capacidad de respuesta frente a un hecho que agravia y que lesiona sus derechos fundamentales. La vigorosa, fuerte y decidida voz de miles de personas en las redes sociales --Twitter, Facebook-, otras modalidades y las manifestaciones en las calles son, en sí mismas, un gran acontecimiento. La gran noticia de que estamos vivos. De que los mexicanos a pesar de la espiral de violencia, muerte y horror que nos acompaña todos los días estamos aquí para reconocernos en el espejo y luchar por un México mejor.

Agradezco todas estas expresiones y celebro aquí, entusiasmada su existencia y el signo vital que las acompaña. Abrazo a quienes en todos los tonos y con diferentes lenguajes se han manifestado en contra de lo que es a todas luces un hecho autoritario, desmedido e inaceptable. Un hecho así, sólo es imaginable en las dictaduras que nadie desea para México. Castigar por opinar o por cuestionar a los gobernantes.

El tema nos pega a todos. No sólo nos afecta a nosotros como profesionales, y a los ciudadanos a los que se les quita un espacio, se afecta también a este medio de comunicación y al grupo empresarial que desarrolla diversas actividades productivas a favor del país.

Este grupo está encabezado por una familia a quien estimo y valoro. Fundada por uno de los hombres más queridos y respetados de industria como fue Don Joaquín Vargas Gómez. Lamento sinceramente que sus nombres estén siendo acribillados con insultos en las redes sociales por la decisión tomada.

El pasado viernes 4 de febrero, en mi libre derecho a la expresión formulé un comentario editorial que aludía a un incontrovertible hecho noticioso. A raíz de lo ocurrido en la Cámara de Diputados el día anterior, cuando un grupo de legisladores exhibió una manta con la foto de Felipe Calderón con los ojos enrojecidos en la que se leía: "¿Tú dejarías a un borracho conducir tu auto? ¿No, Verdad? ¿Y por qué lo dejas conducir el país? , naturalmente se produjo una gran rispidez que orilló a suspender la sesión en el recinto legislativo.

Había ahí ya una historia que contar a nuestras audiencias. Mi compañero Omar Aguilar presentó con gran profesionalismo ese hecho noticioso con pulcritud, con claridad y con suficiencia, jamás ocultó ni la manta, ni el contenido de la manta, ni a los autores de la manta, ni truqueo nada para que televidentes y radioescuchas no se enteraran de lo que decía la manta. No trampeó a nadie y presentó al público, como el público merecía, todas las expresiones que en diferentes sentidos se emitieron al respecto. Nuestro auditorio quedó perfectamente informado del acontecimiento y con elementos suficientes para hacer su propia valoración.

La información presentada me sirvió a mí de base para formular el citado comentario editorial: "Dejemos a un lado la caricatura, tomemos el asunto con seriedad", e hice algunas otras consideraciones, terminé con un cuestionamiento formal a las autoridades: "¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?"

Yo no tengo manera de corroborarlo pero, si fuera el caso, sería algo delicado que debiéramos saber. No hay nada de ofensivo en la interrogante, especialmente si se trata de algo que, de existir, afectaría por su naturaleza la toma de decisiones que impactan en todo momento a millones de personas en el país.

El comentario editorial cerraba diciendo que el tema --y dada su exposición pública a través de la manta de los legisladores -- merecía una respuesta sería, formal y oficial de la propia Presidencia de la República.

La Presidencia no respondió a la periodista, de inmediato exigió a los dueños --que no a la periodista- una disculpa pública inmediata por tremenda osadía.

Demostró con ello un grado de irritabilidad e intolerancia que por sí mismas hablan de algún tipo de problemática, que por supuesto, también deben ser analizadas.

Reconozco que el cuestionamiento era duro, pero de ningún modo injurioso o difamatorio, tampoco se transgredía en ningún punto al código de ética que ha sido aludido. Era simple y llanamente la formulación de una pregunta válida. Pregunta hecha por una periodista cuya intención quedaba perfectamente delimitada.

El estado de salud y grado de equilibrio de un mandatario, por supuesto que es un asunto de claro interés público. La sociedad mexicana tiene derecho a saber con certeza, sin ofensas, sin caricaturizaciones sobre las condiciones de salud de quien ha tomado y seguirá tomando todos los días decisiones gravísimas que impactan sobre el destino de una nación. Y vaya que sí ha impactado el destino de la nación las decisiones tomadas desde Los Pinos en este sexenio.

El motivo de mi despido, se dijo, fue haberme negado a ofrecer una disculpa y transgredir el código de ética, cosa que es falsa y se convirtió sólo en una coartada. En este momento no sólo no rectifico, ni me disculpo, porque no hay nada que disculpar; por el contrario, ratifico la pertinencia de que la presidencia de la República se manifieste al respecto.

Lamento si personalmente que el presidente y su familia se hayan sentido ofendidos por el cuestionamiento. No hay en la formulación de mi pregunta ninguna intención o ánimo de ofender. Lamento que ellos se sientan ofendidos, pero aún así, la pregunta sigue vigente.

El ejercicio del poder hace que las figuras públicas sean sujetas de escrutinios e interrogantes a los que no estarían sujetas otras personas por razón, precisamente, de sus responsabilidades y del impacto de sus decisiones. En una democracia esto forma parte del juego.

¿No tuvo Bill Clinton que hablar del semen depositado en el vestido azul de una muchacha ante una audiencia de millones de personas? ¿No acaso el estado de salud de Dylma Roussef fue motivo de debate público antes de llegar a ser la presidenta de Brasil? ¿Acaso no son las francachelas y excesos de Silvio Berlusconi materia del debate nacional? ¿Por qué en México los empresarios de los medios pueden ser sometidos a presiones indebidas para que silencien a sus comunicadores? ¿Por qué la sociedad mexicana se tiene que conformar con una sola visión de las cosas? ¿Por qué fatalmente tenemos que vivir con la existencia de un duopolio televisivo que no sólo envilece las pantallas con programas denigrantes y nocivos como los de reciente estreno, sino que es ya en sí mismo un poder que ha dañado la vida democrática nacional?

¿Por qué México está entrampado en una espiral de degradación e infamia sin que hagamos nada al respecto? ¿Por qué seguimos dejándolos conducir de esta manera al país?

¿Qué clase de democracia es esta que por un comentario editorial, que irritó al gobernante, se le corta la cabeza a quien opinó? ¿Por qué desde el poder político pueden llevar las cosas al extremo, escalando el conflicto, deliberadamente, hasta lograr hacerle las cosas imposibles tanto al empresario como al periodista ocasionando la ruptura?

La pregunta es: ¿Cómo es que pudieron elevar, desde Los Pinos, el grado de exigencia pidiendo casi la humillación por un hecho absolutamente sobredimensionado? ¿Cómo es que a un empresario a quien tenemos como decente lo llevaron a comportarse de esta manera? ¿Cómo pudieron lograr que se sintiera obligado a tal punto como para exigirme la lectura de una carta --obviamente no escrita por mí, en términos que me eran ajenos y que por supuesto no empataban con lo que dicta mi conciencia- para calmar la ira presidencial?

Una exigencia de la lectura indigna de esa carta que quien me lo formuló sabía de antemano que yo la rechazaría. Se llegó a ese extremo por el grado de vulnerabilidad en le que quedan quienes tienen negocios o concesiones en el mundo de las telecomunicaciones y los medios de comunicación. En este caso hay un conjunto de concesiones en juego y la resolución final sobre lo que pase con ellas se encuentra en el cajón del presidente.

Lo que debería ser técnico, jurídico y legal, en realidad es un asunto político y discrecional. La aprobación que ha pasado por todos los filtros legales y técnicos está sujeta a los poderes dominantes en las telecomunicaciones cuyo poder desmedido impide la entrada de nuevos competidores y a los que existen les hace la vida imposible.

Persiste hasta nuestros días, un elemento que condiciona y distorsiona la relación de los medios con el gobierno que es la discrecionalidad política en la toma de decisiones en materia de refrendo y otorgamiento de concesiones en el ámbito de las telecomunicaciones. Es esta una de las razones fundamentales por las cuales en México no se despliega a plenitud un derecho fundamental como la libertad de expresión.

Asuntos que deberían resolverse con la mayor certidumbre jurídica, en materia de plazos, planes de cobertura, plan de negocios y de inversión, terminan siendo asuntos de decisión política y no de las áreas técnicas en la materia. Es el caso de las concesiones que en la banda de 2.5 GHz tienen varios operadores en el país del que MVS Comunicaciones posee la mayoría de ellas.

No obstante haber desahogado todos los requerimientos técnicos en materia de competencia, y de la opinión favorable de algunos comisionados de la Cofetel, de la opinión favorable de la Cofeco, y de tener a la espera --con riesgo de perderlas- cantidades millonarias de inversionistas nacionales y extranjeros a pesar de tener todo en regla y un mercado demandante.

Inexplicablemente, la decisión se ha retrasado por cinco años. Teniendo todo en regla, no hay razón técnica, jurídica, ni económica que hoy no este satisfecha. La única razón que hoy impide a MVS Comunicaciones desplegar una red nacional de ancho de banda para Internet que compita con los grandes conglomerados es total y absolutamente política.

Se coloca como una espada de Damocles en la vieja tesis autoritaria de la zanahoria y el garrote: Te portas bien, te refrendo la concesión. Te portas mal, te la niego. Este es el ambiente de presión en el que se desenvuelve la relación no sólo de concesionarios con el gobierno, sino es el ambiente en el que se desenvuelve el trabajo y el desempeño de cientos de profesionales en su relación con las empresas de comunicación.

Esa es la batalla diaria. En la medida en que los comunicadores y los empresarios batallan frente al gobierno, las audiencias ganan o pierden información. Lo más grotesco y paradójico es que los únicos beneficiados de esta herencia del viejo régimen son los grandes monopolios que ahora son capaces de mantener este diseño para evitar nuevos competidores.

Y aquí aparece de nueva cuenta la enorme responsabilidad de un poder legislativo que ha preferido el mantenimiento de reglas no escritas en lugar de una legislación moderna que de certidumbre jurídica a los empresarios, que tutele los derechos de los periodistas y garantice el acceso a la información de todos los ciudadanos.

Agradezco desde aquí el debate y los pronunciamientos que desde el Congreso se hicieron ayer por parte de los legisladores sobre el caso de nuestra despedida del noticiario; sin embargo, no sirve mucho a la democratización de los medios de comunicación condenar la censura por un hecho como este, al mismo tiempo que se coexiste con leyes que podrían y deberían ser modificadas en beneficio de toda la población y no de unos cuantos.

Sobre este ambiente de presión del gobierno hacia algunas empresas de comunicación actúa un fenómeno aún más grave que el antiguo control estatal sobre los medios. Se trata del debilitamiento del Estado y de sus instituciones por virtud de una supeditación política que parte desde el presidente de la República, atraviesa las Cámaras, amplias franjas del Poder Judicial, órganos reguladores a manos de nuevos poderes informales o fácticos que han logrado imponer su lógica de chantaje e intimidación, que los ha llevado a niveles de audacia y en un cálculo de poder, para sustituir --por lo menos parcialmente a poderes de la República.

Ahí está, por ejemplo, una tele bancada en el Congreso, algunos sujetos reguladores capturadas por sus regulados, como en el Congreso, algunos sujetos reguladores capturadas por sus regulados. Como nunca en la historia del Estado mexicano se han dejado crecer a estos poderes en México que han llegado al punto. A la osadía diría yo de querer también apropiarse de la propia presidencia de la República. De otra manera no se explicaría la multimillonaria inversión que han hecho de construirle una candidatura presidencial al gobernador mexiquense.

El trasfondo de lo sucedido en nuestro caso y que ha generado todas estas reacciones tiene que ver, precisamente, con este clima. Por esa razón es que una empresa decide, en sentido contrario a sus intereses, cancelar en el momento de mayor expansión, de mayor prestigio, de mayor influencia, un espacio de información crítica, de debate y opinión que ha sido valorado por anunciantes y audiencias. Por eso toma una decisión suicida.

Como tantas obras esta es una empresa sometida indebidamente a una presión incompatible con un régimen democrático y de Estado de Derecho. Mientras no cambiemos las estructuras que están en la base de esta relación insana, los espacios con influencia crítica se ven permanentemente hostilizados y en su conjunto los medios de comunicación terminan por estandarizar o uniformar sus coberturas informativas. Se achata la libre opinión, se merma el debate y se inhibe la conducta crítica. Eso daña seriamente la democracia y, por supuesto, los derechos fundamentales de las y los ciudadanos de este país.

¿Y bueno, me dirán, ahora que hacemos con lo sucedido? Aceptamos lo sucedido que no le viene bien a nadie u optamos por la ética de la responsabilidad y buscamos un camino? Sin claudicar pero sin exigir que el otro se arrodille.

Joaquín Vargas sabe perfectamente que yo no infringí ningún código de ética, sabe lo que sucedió sabe que fue un coartada, sabe, porque las sufre todos los días, de las razones verdaderas que están detrás de la decisión que está a punto de costarnos la cabeza, y digo a punto porque voy a plantearle una salida, digna, decorosa e inteligente. Ya sabrá si la toma.

Joaquín sabe como pocos de lo que yo estoy hablando, le digo a MVS que no le demos el gusto a los que saborean este fracaso.

Lo sucedido entre el viernes y el fin de semana entre Los Pinos, nuestras oficinas, no se si también otras- La Destilería y el Meridien es algo que no se merece nadie, que nos daña a todos, y que para lo único que va a servir es para el desahogo absurdo de un berrinche presidencial y para beneplácito de los que prefieren que nadie compita, que nadie cuestione o que se cuestione poquito.

No se lo merece un grupo de profesionales que estaba haciendo su trabajo que se ve brutalmente interrumpido... No se lo merecen, por supuesto las audiencias, nos e lo merecen la familia Vargas porque han sido colocados en una disyuntiva perversa en donde tienen que calibrar como grupo empresarial que les cuesta más frente al gobierno y poderes que lo presionan: si la cabeza de Aristegui o la banda de los 2.5 gigahertz. No se lo merece le país.

La Asociación Mexicana de Derecho a la Información, a la que pertenezco y que preside el maestro Raúl Trejo Delarbre ha dicho que la salida nuestra del aire es una pésima noticia para la sociedad mexicana. La decisión tomada es desafortunada para todos. "Pierde MVS, cuya independencia editorial queda en entredicho debido a la suspensión de este espacio; pierde la periodista y su amplia audiencia. Pierde la Presidencia de la República, de donde surgieron las exigencias para que Carmen Aristegui se disculpara por el comentario que hizo el viernes 4 de febrero".

AMEDI exigió a la presidencia "que con hechos, y específicamente en este caso, garantice el derecho a la libertad de expresión, así como el derecho de los ciudadanos a la información". Solicitó a MVS "que reconsidere el despido de Aristegui". Y es exactamente lo mismo que solicito yo a ellos ahora desde aquí.

El país no está más para seguir perdiendo los espacios que hemos ganado; el país no está para que se nos sigan regateando los derechos que nos pertenecen. México atraviesa por un momento crítico, el nivel de descomposición, de violencia y de debilitamiento institucional es profundamente grave... como para quedarse parado... No nos puede ganar el pasmo cuando el futuro de México se ha ensombrecido. Nos necesitamos informados, en alerta, críticos, no nos podemos dar el lujo de tirar por la borda lo ganado ¿A cuenta de que lo justificaríamos?

Nuestra transición democrática ha adquirido un cariz trágico. Los niveles de violencia, de descomposición y de degradación de la vida pública están llegando a niveles de escándalo. La clase política mexicana que no ha estado a la altura de los retos y desafíos nacionales parece no darse cuenta del avance de estos nuevos fenómenos de poder que la han carcomido y debilitado como nunca antes. ¿Dejamos que sigan avanzando sin contraponer una fuerza social que, por lo menos los identifique, los discuta y los analice?

¿Nos quedamos a la sombra de políticos sometidos a intereses particulares porque antes que gobernar bien, hay que salir en la tele... o de gobernantes timoratos e irresponsables que lejos de atemperar concentraciones monopólicas, las han hecho crecer más creando monstruos de poder que los tienen sometidos y frente a los cuales no se atreven a dar ni un paso.

Esta mañana hago un llamado para revertir los efectos de este hecho ominoso. Yo tiendo la mano y escucho a los que están en la calle y me dice "tienes que regresar". Estoy dispuesta a regresar al aire este próximo lunes, siempre y cuando se cumpla una condición básica y única: Que MVS anuncie que retira de forma oficial el comunicado emitido junto con mi salida en el cual afirma falsamente que "transgredí nuestro código de ética y que promoví la difusión de rumores como noticias".

Como consecuencia de ello pido que se publique otro comunicado oficial de la empresa en donde la valoración sobre mi integridad ética que pretendieron dejar en entredicho quede resarcida.

Si MVS acepta hacerlo se reconocerá tácitamente la naturaleza real de lo sucedido. Eso sería suficiente.

Joaquín lo sabe muy bien. Mi integridad profesional y ética nunca estivo en entredicho realmente, que fue una coartada para tomar una decisión que le imponían, que el verdadero problema está en otro lado. Regresemos al aire y quedará evidenciado.

La Presidencia tendrá que hacer una valoración de lo sucedido. Serenamente. Sin odios. Con la seriedad que implica tomar decisiones a nombre de los otros, y aceptando, aunque no agrade, que los ciudadanos y los periodistas tenemos derecho a preguntar, inquirir y criticar sobre lo que juzguemos pertinente.

Estoy aquí para hacer este llamado, para revertir un hecho ominoso como el que sucedió, de manera digna, decorosa e inteligente, apostando por la verdad pero sin romper lo construido.

Mi estimado amigo Jorge Ramos escribió un texto magnífico que tituló "El derecho a preguntar", recordaba ahí a la maestra Oriana Falacci quien decía que no debía existir ninguna pregunta prohibida. Todo se puede preguntar, con mayor razón si se trata de preguntarle a gente con poder.

Jorge contaba también de una entrevista realizada al presidente Vicente Fox, había interrogantes en el ambiente de por qué aparecía desanimado, sin ímpetu, sin grandes propuestas. El periodista le preguntó al mandatario, sin alimentar rumores: "¿Toma Prozac?" Fox miró al periodista y contestó simplemente: "No". Por supuesto no le gustó la pregunta, pero la contestó. Tal como escribió Ramos: No hay pregunta prohibida. No hay pregunta tonta. Y cuando surge la oportunidad hay que hacerla, ainque sea la última vez.

A partir de aquí cierro mi comentario, no agregaría más porque el planteamiento esta formulado y lo que resta es esperar la respuesta...

Gracias a todos y buenos días.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Algo acerca del agua.



Algo que saber acerca del agua.
Eric Pantoja 


En México cerca de 80% del agua se descarga al mar sin haberse utilizado
             Todo lo anterior dicho para resaltar la idea de que la mayor parte del agua disponible de nuestro país prácticamente se desperdicia tirándola al mar.
             La palabra desperdiciar suena fuerte, probablemente increíble, pero el agua que regresa al mar es prácticamente irrecuperable por la humanidad, de no ser por el ciclo hidrológico.
Mi pregunta siempre ha sido: entonces ¿por que la idea de escasez? ¿Si prácticamente solo usamos el 17% del agua disponible?

       -El ciclo del agua es el proceso de circulación del agua entre los distintos compartimentos de la hidrósfera. O sea, el movimiento en sus distintos estados a través del planeta.La podemos encontrar en la atmósfera, los océanos además de, sobre y bajo la superficie de la tierra.  
                                                                                                                                                             Por tal motivo algunos especialistas afirman que los volúmenes de agua se conservan de manera similar desde épocas primigenias del planeta. Ya que el agua no se consume como el petróleo, no se quema, no se desgasta. Solo cambia de estado. Sin embargo, no quiere decir que esto no pueda ser diferente en el futuro.

         -Entonces a pesar de existir en abundancia desde hace millones de años, el problema con el agua es que solo el 2.5 % del agua es dulce.
         - Por su parte, aunque las aguas superficiales (es decir, lagos, embalses, ríos, arroyos y humedales) retienen un pequeño porcentaje del total de los recursos de agua dulce de la Tierra (0.3%), representan cerca de 80% de las aguas superficiales renovables anualmente.
         -La disponibilidad media natural de agua en México es de 458 kilómetros cúbicos de agua en promedio al año.
         -La mayor parte de los escurrimientos superficiales del país se canalizan por los grandes ríos: los siete principales (Grijalva-Usumacinta, Papaloapan, Pánuco, Coatzacoalcos, Balsas, Santiago y Tonalá) captan, en conjunto, 65% del escurrimiento superficial.
         -El escurrimiento superficial también muestra variaciones importantes en la geografía del país. Del volumen promedio de agua disponible, 83% (378.4 km3) escurre superficialmente y el resto (79.6 km3) se incorpora a los acuíferos.
         -En la región de la Frontera Sur escurre cerca de 37% mientras que en las penínsulas de Baja California y Yucatán el escurrimiento superficial es mínimo y cercano a 1%.
         -La capacidad de almacenamiento de las cerca de 4 mil presas existentes, es de 150 kilómetros cúbicos, que equivale a 40% del escurrimiento promedio anual del país. Pero no toda el agua que se almacena en las presas y otros embalses tiene algún uso consuntivo (es decir, agropecuario, público o industrial)

Cerca de 80% del agua se descarga al mar sin haberse consumido.
          -De los 150 kilómetros cúbicos disponibles en las presas del país, mas lo que escurre en ríos, solo 50.0 km3 se concesionan para utilizarlos.
           -Se concesionan para ser utilizados 78.9km3 aproximadamente 50.0 de fuentes superficiales y 28.9 de fuentes subterráneas. Según datos de Conagua del 2007
Volúmenes concesionados para usos consuntivos, por entidad federativa, 2007 78 .9496 km3http://www.conagua.gob.mx/CONAGUA07/Publicaciones/Publicaciones/EAM_2008.pdf
           -El porcentaje que representa el agua utilizada para usos consuntivos respecto a la disponibilidad total es un indicador del grado de presión que se ejerce sobre el recurso hídrico en un país, cuenca o región. Se considera que si el porcentaje es mayor al 40%, se ejerce una fuerte presión sobre el recurso.
            -El país en su conjunto experimenta un grado de presión del 17%, lo cual se considera de nivel moderado; sin embargo, la zona centro, norte y noroeste del país experimenta un grado de presión del 47%, lo cual se considera como presión fuerte sobre el recurso.

En México cerca de 80% del agua se descarga al mar sin haberse utilizado
             Todo lo anterior dicho para resaltar la idea de que la mayor parte del agua disponible de nuestro país prácticamente se desperdicia tirándola al mar.
La palabra desperdiciar suena fuerte, probablemente increíble, pero el agua que regresa al mar es prácticamente irrecuperable por la humanidad, de no ser por el ciclo hidrológico.
Mi pregunta siempre ha sido: entonces ¿por que la idea de escasez? ¿Si prácticamente solo usamos el 17% del agua disponible?

              Primero hay que recordar que el agua es “no solo un bien de la humanidad” sino de la vida en el planeta. Y que sí los volúmenes de agua no varían prácticamente, la población mundial si. Nos toca menos agua por persona. En México la disponibilidad natural media per cápita, que resulta de dividir el valor nacional entre el número de habitantes, ha disminuido de 18 035 m³/hab/año en 1950 a tan sólo 4 312 en el 2007.
               Por un lado esta idea de relativa abundancia no promueve una cultura de ahorro o racionalización. Los gobiernos de todos los niveles solo se preocupan de proporcionar el servicio en lugar de invertir en infraestructura para programar un uso racional del vital líquido.
               Por otro lado disponibilidad, desperdicio y contaminación del agua además de diferencias territoriales importantes que son desfavorables y el cambio climático. Son los principales argumentos de la idea de escasez.
               Sin embargo la idea de escasez genera que los productos aumenten su valor. Recuerdo cuando era niño haber oído una nota acerca de que productores de café de Brasil tiraron su producto al mar para provocar escasez y mejorar su precio.
               Como otras muchas situaciones que vivimos, el problema del agua no es atendido apropósito, para que posteriormente el negocio sea más jugoso. 
               Un litro de agua embotellada tiene prácticamente el mismo precio que un litro de gasolina. Y obviamente no tiene los mismos costos de producción. Es más costoso extraer hidrocarburos y después refinarlos para obtener gasolina, que recoger el agua prácticamente de la superficie.
                De este modo la escasez del agua en todo el mundo genera una conciencia acerca de su valor real para la humanidad. Pero también la vuelve un excelente negocio. Lo cual me influye una cierta desconfianza de estos argumentos de la escasez... Nunca he confiado en los vendedores.
Argumentos de la escasez del agua
a.-Disponibilidad: cada vez es más difícil conseguir agua. Falta infraestructura.
b.-Desperdicio: no se ha creado una cultura del uso racional del vital líquido. Falta educación.
c.-Contaminación del agua: definitivamente la mayor parte del agua disponible del país esta contaminada incluyendo aguas subterráneas. Pero la tecnología moderna esta avanzando en eliminar la mayor parte de contaminantes del líquido.
d.-Diferencias territoriales: Falta infraestructura
e.-El cambio climático: No se puede negar
f.-El sector agrícola con un sistema de riego ineficiente provoca que las pérdidas se tornen monumentales: pero genera alimentos contribuye a la economía, y en realidad el agua que se vierte sobre la superficie de la tierra no se pierde. Recarga los acuíferos, impide el abatimiento de los mismos, y sirven como reservorios del vital líquido para después ser aprovechados nuevamente para su utilización.

          Dicho esto si el agua tiene el mismo precio que la gasolina, nunca he entendido ¿por qué no se invierte en infraestructura hidráulica para distribuir agua a todo el país como se hace con los hidrocarburos?
          El altiplano mexicano está abandonado, su gente emigra a la pesadilla americana, se producen muy pocos alimentos, y por el contrario se importan grandes cantidades desde estados unidos. Se tira la mayor parte del agua al mar y se pone en manos de compañías como Iberdrola, el control de las grandes presas de México.
          Cuando debería ser que distribuyendo el vital líquido para producir alimentos se generarían empleos, se reduciría la migración, se recargarían los mantos freáticos, en fin, se produciría riqueza nacional. Y no se hace, no me queda más que pensar que el manejo del agua que se hace por parte del gobierno de nuestro país, tiene la finalidad, de producir miseria y otra vez enriquecer sola a unos cuantos.
           Ahora que está de moda en todos los sectores y todas las ideologías la protección de los recursos naturales y el desarrollo sustentable, me queda claro que el ambientalismo puede también ser manipulado para beneficiar intereses oscuros.
            Me queda claro también que la protección de los recursos, debe estar sustentado desde un puto de vista social, no de intereses privados. La defensa de nuestros recursos es una tarea de la comunidad, la gente común debemos tomar esta tarea en nuestras manos y obligar al gobierno y a  las generaciones que vienen a mantener el control, poniendo a la ciencia a trabajar para este fin  pero sobretodo, para protegerlos. 
              Bienvenida la discusiòn.

viernes, 26 de noviembre de 2010

REDD++ y pueblos indígenas


Ana de Ita


http://www.jornada.unam.mx/2010/09/18/index.php?section=politica&article=019a1pol

El gobierno mexicano promoverá el Programa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD), en la 16 Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP16), que se realizará en Cancún a finales de noviembre y principios de diciembre.

Las más de 170 corporaciones trasnacionales que han promovido desde la firma del Protocolo de Kyoto los mercados de carbono como un mecanismo viable para comprar créditos por reducción de emisiones a partir de los bosques de los países del sur (mientras mantienen sus industrias contaminantes en el norte) requieren una señal positiva de que los mercados del gas progresan. Estos mercados existen aun sin el REDD y tienen como trasfondo la privatización del aire, que hasta ahora es un bien común. Por más ciencia ficción que parezca, a partir de contratos de compraventa los países industrializados están adquiriendo de los países del sur la capacidad de sus bosques de capturar carbono. Es decir, están comprando y vendiendo aire.

Las corporaciones y gobiernos que han invertido en los mercados de carbono han sido enfáticos en que el carbono debe ser una mercancía totalmente comercializable. Los bonos de carbono deben poder venderse en los mercados secundarios y de derivados, participar en los índices de precios y cotizaciones junto con el petróleo o el trigo, y comprarse tantas veces como se quiera, cotizar en bolsa y entrar a mercados de especulación. Para algunos analistas, el carbono puede ser el próximo activo tóxico.

Las comunidades y gobiernos que vendan sus certificados de carbono por reducción de emisiones en el mercado primario pueden verse imposibilitadas de recuperar sus bosques puestos como garantía, cuando sus certificados sean parte de los mercados de derivados.

Pero además este programa tendrá efectos directos sobre la vida de las comunidades forestales y pueblos indígenas que habitan y dependen de los bosques. En los países del sur los bosques en su mayoría son propiedad de los estados: en África, 98 por ciento; en Asia, 66 por ciento; en Latinoamérica, 33 por ciento, mientras que una mínima parte es propiedad de comunidades y pueblos indígenas. No obstante, esos bosques de propiedad estatal son el hogar de miles de pueblos nativos, que dependen de ellos para reproducirse como tales. México es una excepción, ya que como conquista de las luchas sociales, 59 por ciento de los bosques son propiedad de las comunidades y pueblos indígenas; 34 por ciento están en manos privadas, y sólo 8 por ciento son propiedad del Estado.

Entre otras implicaciones, el REDD++ afecta los derechos de uso de los pueblos nativos sobre sus bosques, y depende de qué tan autoritario es un país para imaginar sus efectos. De ahí que la Red Indígena sobre el Medio Ambiente denunció que a partir del REDD se prevé la mayor usurpación de tierras de la historia. Las experiencias ocurridas a los pueblos ogooni en Nigeria, los ogiek de Kenia y las comunidades de guaraqueçaba en Brasil son una muestra de la política de bosques cercados, con expulsión e incluso genocidio de los pueblos indígenas que los consideraban su hogar. Al aumentar el valor económico de los bosques, el interés de agentes estatales y privados por enajenarlos de las comunidades que los habitan crece.

No obstante, en México algunas organizaciones forestales están interesadas en promover el REDD++, que incluye un componente de manejo sustentable de los bosques y de conservación de reservas de carbono. Aunque sería justo y deseable que las comunidades forestales fueran compensadas por su excelente manejo y cuidado de los bosques y por el importante papel que éstos cumplen en tiempos de crisis climática, los efectos de la política ambiental sobre los pueblos nativos prenden focos rojos que atender. La política ambiental parte del supuesto de que la conservación viene de fuera, a pesar de la evidencia histórica que demuestra que los sitios naturales mejor conservados coinciden con los territorios indígenas en el país. Es la cosmovisión de los pueblos indígenas la que ha permitido la conservación de su hábitat y no las reglas ni prohibiciones de los administradores de la política ambiental internacional y nacional.

Las áreas naturales protegidas son el corolario de una política de colonización y despojo. Atentan directamente contra la propiedad social y son un instrumento moderno para expropiar el derecho de los pueblos indígenas sobre sus territorios. En un país que continúa negando el derecho a la autonomía de los más de 56 pueblos indígenas, el REDD++ se coloca como un nuevo instrumento de enajenación del control de los pueblos indígenas sobre su territorio. Las áreas protegidas de carbono que el REDD++ establecerá tendrán los mismos efectos que cualquier otra área natural protegida, en tanto que los pagos por manejo sustentable del bosque son el señuelo para que las comunidades y pueblos indígenas lo acepten.

Cambio climático: lo que está en juego en Cancún

Cambio climático: lo que está en juego en Cancún


http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/60728

Del 29 de noviembre al 10 de diciembre sesionará en Cancún la decimosexta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 16). La crisis climática es grave y lo que hay en juego en el mundo real es mucho.

Pese a esto, los gobiernos más poderosos –que son los más contaminantes y cargan con la mayor deuda climática–, con la colaboración de los anfitriones, decidieron de antemano que Cancún será sólo una parada, donde no habrá fracasos, porque no intentan un nuevo acuerdo global. Esta declaración de unos pocos, funciona como profecía auto-cumplida, ya que las decisiones se toman por consenso. Otra vez, como hicieron en Copenhague, se proponen secuestrar todo esta Convención de Naciones Unidas, para lograr lo que quieren sus trasnacionales, aunque la crisis climática empeore.

Que no haya acuerdo global, vinculante, de reducciones reales de emisiones –no a través de soluciones falsas como mercados de carbono o nuevas tecnologías– facilita que sigan cabalgando en el espurio Entendimiento de Copenhague, que no es parte de Naciones Unidas y cuyos compromisos voluntarios llevarían a un aumento de la temperatura de 3-4 grados en promedio, un escenario de catástrofe premeditada para muchos países del Sur.

Pero sí hay algunos temas –de enorme relevancia por sus nefastas consecuencias– sobre los que la mafia climática quiere lograr acuerdos en Cancún. Los principales son: la privatización del aire, a través de la privatización de facto de los bosques en todo el planeta con los programas REDD+; la creación de un mecanismo financiero que podría significar instaurar una nueva era de Programas de Ajuste Climático (parafraseando los Programas de Ajuste Estructural del FMI y Banco Mundial); y la creación de un Comité de Tecnologías para el cambio climático, tema opaco que puede cobijar la promoción de tecnologías muy dañinas, como cultivos transgénicos, geoingeniería y otras aventuras tecnológicas con fuertes impactos ambientales y sociales, además de funcionar como agencia de protección de patentes de las trasnacionales.

Tambien hay propuestas para incluir suelos y agricultura en mercados de carbono, un nuevo ataque contra la agricultura campesina, esencial para alimentar el mundo y para enfriar el planeta.

Lo más grave en la COP 16 es el intento de mundializar los programas REDD+ (Reducción de emisiones por deforestación y degradación de bosques), que es uno de los mayores asaltos globales a los bienes comunes de comunidades y pueblos indígenas y campesinos. REDD+, como explico en artículos anteriores, es una moneda que con una cara premia a los grandes deforestadores (si dejan en pie un rídiculo 10 por ciento de lo que talan) y con la otra, compra comunidades forestales, como pago por servicios ambientales de absorción de carbono en sus bosques. Aunque conserven su título de propiedad, REDD significa una expropiación de los territorios, porque los pueblos ya no pueden decidir sobre ellos. (Ver Ana de Ita, REDD y pueblos indígenas, La Jornada)

Programas de servicios ambientales forestales ya existían en varios países. Hay historia de comunidades despojadas de sus territorios a partir de éstos. Pero los bosques no son aceptados dentro de la Convención de Cambio Climático como válidos para generar certificados de reducción o bonos de carbono, porque es imposible medir con exactitud cuánto CO2 realmente disminuyen.

Lo que se pretende en la COP 16 es que a través de los programas REDD+, se validen globalmente los bosques como generadores de bonos de carbono. Si esto se aprueba, se colocan todos los bosques del mundo como cotos de caza para los especuladores.

Es un banquete para un mercado deprimido por la crisis financiera: lo que se paga a las comunidades es una mínima fracción del valor de reventa de esos derechos de absorción de carbono a otras empresas y especuladores. Las empresas más sucias, las que generan más gases de efecto invernadero, con REDD+ pueden seguir contaminando, justificarse alegando que hay bosques que están absorbiendo sus emisiones, y aumentar sus ganancias con la reventa de bonos.

El problema para este negocio es que los bosques están habitados, en todo el mundo, por comunidades indígenas. Por eso, las empresas, junto a ONG conservacionistas y gobiernos, se han ensañado en vender REDD como beneficio y reconocimiento a las comunidades forestales, cuando en realidad es un despojo a gran escala.

Sin duda, las comunidades indígenas y campesinas tienen un rol fundamental para equilibrar el clima. Justamente por eso no pueden quedar a merced del mercado especulativo de las trasnacionales o de la beneficencia de ONG. Deben ser apoyadas y reconocidas en la integralidad de sus derechos, no en transacciones comerciales ni como cartas en el juego de políticos y ONG. Hablar de REDD sin intervención del mercado o con derechos indígenas, como tratan de maniobrar algunos para justificar su involucramiento, es también una trampa. Si se trata de derechos, no pueden ser programas, ni condicionados a certificación externa ni en mecanismos diseñados para el mercado, como es REDD.

Finalmente, la cereza envenenada del pastel: En REDD+ la medición de carbono se hará con una combinación de tecnología satelital y de infrarrojos, y levantamientos minuciosos en terreno (geopiratería de avanzada). Además de alienarles el territorio, permite vigilar como nunca antes a los indígenas. No sorprende que el gobierno de Chiapas firmara con Arnold Schwarzenegger, gobernador de California, para avanzar programas REDD+ en la Selva Lacandona, donde siguen resistiendo las comunidades zapatistas.

Silvia Ribeiro, Investigadora del grupo ETC

Fuente: La Jornada

sábado, 18 de septiembre de 2010

No hay agua suficiente para mantener una economía basada en hidrógeno

Uno de los beneficios que se vende sobre la futurista economía del hidrógeno de Estados Unidos es que el suministro de hidrógeno — en forma de agua — es virtualmente ilimitado. Esta suposición se toma como cierta de tal forma que no ha habido ningún gran estudio que haya considerado completamente cuánta agua sería necesaria para mantener una economía del hidrógeno sostenible.

Este gráfico muestra el consumo anual de agua como materia prima y refrigerante para generar 60 mil millones de kg de hidrógeno, lo cual está influenciado tanto por la fracción de hidrógeno producido por electrólisis generada termoeléctricamente y por las eficiencias del electrolizador. Crédito de la imagen: Michael E. Webber.


Michael Webber, Director Asociado del Centro para Energía Internacional y Política Ambiental en la Universidad de Texas en Austin, recientemente ha cubierto tal hueco proporcionando el primer análisis de los requerimientos totales de agua con datos recientes para una economía de hidrógeno “de transición”. Aunque la economía del hidrógeno se espera que esté a pleno rendimiento para el 2050 (de acuerdo con un informe de 2004 del Consejo de Investigación Nacional [NRC]), una economía mundial de transición del hidrógeno tendrían lugar en aproximadamente 30 años, para el 2037.

En este momento, el NRC predice una producción anual de 60 mil millones de kg de hidrógeno. El análisis de Webber estima que esta cantidad de hidrógeno usaría aproximadamente entre 57 y 207 billones de litros de agua anualmente como materia prima para producción electrolítica y refrigerante de la energía termoeléctrica. Esto es entre 156 y 567 mil millones de litros por día, un incremento de entre un 27 y un 97% de los 585 mil millones de litros diarios (216 billones de litros anuales) que se usan hoy en el sector de la energía termoeléctrica para generar un 90% de la electricidad de los Estados Unidos. Durante las últimas décadas, la retirada del agua se ha mantenido estable, sugiriendo que este incremento en la intensidad del agua podría tener unas consecuencias sin precedentes en los recursos naturales y la política pública.

“El mayor significado de este trabajo es que, cambiando nuestra producción de combustible en la red eléctrica, podemos tener un impacto drástico sobre los recursos del agua a menos que se implementen cambios en la política que requieran un cambio amplio en los métodos de refrigeración de las plantas de energía que necesiten menos agua o fuentes de energía que no requieran refrigeración”, dijo Webber a PhysOrg.com. “Este análisis no significa que no deba buscarse el hidrógeno, sino que si se busca la producción de hidrógeno a través de la electrólisis termoeléctrica, los impactos en el agua serían potencialmente graves”.

La estimación de Webber tiene en cuenta tanto los usos directos como indirectos del agua en una economía del hidrógeno. El uso directo es agua como materia primera para el hidrógeno, donde el agua pasa por un proceso de división que separa el hidrógeno del oxígeno. La producción puede llevarse a cabo de distintas formas, tales como reforma de vapor de metano, división termoquímica nuclear, gasificación de carbón o biomasa, y otros. Pero uno de los métodos de producción dominantes en la etapa de transición, como se predice en el informe de 2004 del Departamento de Energía (DOE), probablemente será la electrólisis.

Basado en las propiedades atómicas del agua, 1 kg de gas de hidrógeno requiere aproximadamente 7 litros de agua como materia prima. En un año, 60 mil millones de kilogramos e hidrógeno requerirían 429 mil millones de litros de agua destilada fresca. Este número es similar a la cantidad de agua requerida para refinar una cantidad equivalente de petróleo (entre 1 y 2,5 litros de agua por cada litro de gasolina).

El mayor incremento en el uso del agua vendría de los requisitos indirectos de agua, específicamente el uso como fluido refrigerante para la electricidad necesaria para suministrar la energía que requiere la electrólisis. Dado que la electrólisis es posible usarla con las infraestructuras actuales, tiraría de la red eléctrica y por tanto dependería de procesos termoeléctricos.

Con un 100% de eficiencia, la electrólisis requeriría casi 40 kWh por kilogramo de hidrógeno — un número derivado del mayor valor calórico del hidrógeno, una propiedad física. No obstante, los sistemas de hoy tienen una eficiencia de aproximadamente el 60-70%, con un objetivo futuro del DOE del 75%.

Dependiendo de la fracción de hidrógeno producida por electrólisis (las estimaciones de Webber presentan valores de entre un 35 a un 85%), la cantidad de electricidad requerida basada en una eficiencia de la electrólisis de un 75% estaría entre 1,134 y 2,754 billones de kWh — y de hasta 3,351 billones de kWh para una electrólisis de menor eficiencia con un 60%. En comparación, la actual generación anual de electricidad en los Estados Unidos en 2005 fue de 4,063 billones de kWh.

En 2000, la generación de energía termoeléctrica requirió una media de 61,8 litros de agua por kWh, llevando a Webber a estimar que la producción de hidrógeno a través de la electrólisis, con un 75% de eficiencia, requeriría aproximadamente 3300 litros de agua refrigerante por kilogramo de hidrógeno. Esto es 198 billones de litros por año sólo como refrigerante.

Para 2050, el informe del NRC predice que la demanda de hidrógeno podría superar los 100 mil millones de kg — casi el doble de los 60 mil millones de kg en los que se basan las estimaciones de Webber. Para entonces, los investigadores pueden haber encontrado mejores formas de producir hidrógeno, con la ayuda de las inversiones a gran escala del DOE, las cuales superarán los 900 millones de dólares en 2008.

“El que la mayor parte del agua usada sea para refrigerar nos deja la esperanza de que podamos cambiar la forma en que funcionan las plantas de energía, lo cual aligeraría considerablemente el gasto de los recursos de agua, o que podamos encontrar otras formas de producción de energía a gran escala para satisfacer la demanda de electrólisis”, dijo Webber.

Si la electrólisis se convierte en el método más extendido de producción del hidrógeno, Webber sugiere que los investigadores pueden querer buscar otros métodos de generación de electricidad en lugar de los procesos termoeléctricos para alimentar la electrólisis. Con esta perspectiva, sugiere rutas del hidrógeno tales como las fuentes eólicas o solares, así como los métodos de refrigeración sin agua como la refrigeración por aire.

“Cada una de las elecciones energéticas que podemos hacer, en términos de combustibles y tecnologías, tiene sus propias contraprestaciones asociadas”, dijo Webber. “El hidrógeno, así como el etanol, el viento, el sol, u otras elecciones alternativas, tienen muchas ventajas, pero también algunos impactos importantes que conviene tener en mente, como intenta sugerir este artículo. Animaría a continuar con la investigación en la producción de hidrógeno como parte de un conjunto exhaustivo de aproximaciones a tener en cuenta para gestionar la transición a la era de la energía verde. Pero, debido a algunos de los impactos inesperados — por ejemplo los recursos del agua — parece prematuro determinar que el hidrógeno es la respuesta que debemos seguir y excluir el resto de opciones”.


Cita: Webber, Michael E. “The water intensity of the transitional hydrogen economy.” Environmental Research Letters, 2 (2007) 034007 (7pp).

Autor:
Lisa Zyga
Fecha Original: 18 de octubre de 2007
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